Como ya bien dijo Hipócrates en el S. V – VI a.C : “Todas las enfermedades comienzan en el intestino”, y con todo lo que ha avanzado la ciencia desde entonces, bien sabemos hoy en día que es así.
La salud digestiva tiene un papel crucial en la salud general, y nuestro sistema digestivo (al igual que el resto del cuerpo) es un complejo ecosistema de bacterias, virus, hongos y arqueas, que denominamos como la microbiota.
Para fomentar la salud digestiva y por tanto nuestra salud en general, es muy importante entender y aprobechar los beneficios de los pre, pro y postbióticos, que a continuación detallaré uno por uno.
Prebióticos (antes de la vida): alimentando a los bichos buenos
Los prebióticos son la fibra de toda la vida, y es el alimento preferido de nuestras bacterias buenas. Pero no toda la fibra se incluye en este apartado, nos referimos a la fibra soluble (ya que la celulosa o fibra insoluble, no les gusta), aqui incluiríamos los MACS (que veremos en otro artículo).
Entre sus funciones:
¿Dónde los encontramos?
Los encontramos en cereales integrales, legumbres, tubérculos, verduras y hortalizas, semillas, setas, algas, frutas y frutos secos.
Pro-bióticos (pro-vida): Reforzando el ejercito interno
Los probióticos son las bacterias buenas que podemos encontrar en alimentos fermentados (yogur, kefir, kombucha, tempeh, chucrut, encurtidos….) o bien como suplemento, actualmente se han puesto muy de moda, (pero mi recomendación es que no los consumáis a no ser que os lo prescriba algún profesional de la salud o la nutrición especializado al respecto.
En cuanto a sus funciones podemos destacar:
Post-bióticos (después de la vida): El nuevo jugador en escena
Son los productos que producen las bacterias probióticas, entre ellas los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como el butirato, propionato y acetato
Sus principales funciones son:
Aparte de acidos grasos de cadena corta también encontramos:
- Vitaminas grupo B (como la biotina) y vitamina K.
- Aminoácidos como el triptófano, la tirosina y fenilalanina.
- Neurotransmisores como GABA, serotonina y acetilcolina
En resumen, tener una microbiota sana y equilibrada es un gran aliado para nuestra salud, tanto digestiva, como inmunológica, y si el intestino está bien….todo está bien, al tener una microbiota sana y equilibrada vamos a beneficiarnos de las sustancias que producen (que son los postbióticos) y esto lo vamos a conseguir introduciendo alimentos prebióticos en nuestra alimentación, y llevando un estilo de vida saludable.
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